domingo, 13 de noviembre de 2011

Ahora ya no





Las voces del tiempo también se apagan y eso es lo que me está sucediendo a mí últimamente, se apagó hace exactamente una semana, una de las voces más amadas de mi vida.
 En realidad tengo que aclarar que se apagó solamente para mí, para el resto del mundo sigue viva y sonora y quizás mucho más sonora y feliz de lo que lo estaba cuando hablaba conmigo.
 Sí me he separado y hemos peleado con el ser que más amaba en mi vida, todo terminó con él y desde ahora será sólo una voz del tiempo en el pasado, una voz que resonará en mis oídos a través de mis recuerdos, porque  su voz no la olvidaré jamás, como tampoco su rostro que no volveré a ver y sus palabras, las de antes, las dulces, las de antes de que se transformara en un monstruo y me agrediera como lo hizo. Esto último por hacer muy poco que ocurrió aún lo recuerdo, pero sé que lo olvidaré, porque no merece la pena recordarlo. Me guardaré para mi arcón de los recuerdos solamente los bellos momentos pasados juntos, que no fueron tantos a pesar del largo tiempo transcurrido pero que ya forman parte de mi historia personal.
 Adios Juanqui, llegarás algunas veces a mí como un recuerdo, como una voz del tiempo que pasó y que nunca volverá, sólo quiero que sepas, que te amé todo ese tiempo y mucho, ahora ya no.



lunes, 10 de octubre de 2011

PARTIR





Me estoy encontrando con antiguos compañeros del colegio secundario en el facebook y eso me gusta, aunque me da un poco de nostalgia y al mismo tiempo pienso en todo lo que yo no pude lograr y hubiera tenido que hacerlo. 
 No sé por qué tengo esta personalidad triste que nunca puedo encontrar el lado positivo de las cosas y disfrutarlas, siempre le encuentro lo negativo, la pena de, la tristeza de, la ausencia de, en fin, que no puedo con mi forma de ser y estos encuentros me están haciendo esto.
 Seguramente debe tener que ver mi estado de ánimo general que ya hace mucho no puede amar la vida y las cosas bellas que ella tiene o que en ella se producen, hace tiempo que me doy cuenta que es así, que vivir se ha transformado para mí en una obligación a cumplir porque no puedo o mejor dicho no debo hacer nada para que termine, pero siempre estoy alejada de todo y de todos los que me pueden dar alegría.
 Siento a veces que quisiera por ejemplo disfrutar de la naturaleza, correr por el pasto en un día de sol, sentarme en un banco de una plaza o salir de vacaciones y recorrer lugares desconocidos y bellos. Tengo las posibilidades, tengo el tiempo, pero faltan totalmente los deseos de hacerlo, falta la energía que me lleve a vivir esta vida con la intensidad con que la viví en otras épocas.
 Muchísimo de esta reacción se perfectamente que tiene que ver con la falta de mi hija, pero reconozco que a esta altura hay también otros factores que ayudaron a que mis emociones sean siempre melancólicas. Eso es lo que soy hoy día, una persona melancólica y triste que sobrevive en la vida esperando el momento de partir para siempre y descansar de una vez y para siempre de todo lo que esta vida ofrece y yo ya no puedo tomar porque nunca puedo, nunca tengo deseos, nunca tengo energías.
 Seguramente seguiré así, hasta que Dios o mi cuerpo solamente digan basta y entonces cierre los ojos para siempre y todo en mí deje de funcionar. A veces me voy a dormir pidiéndole a Dios que me suceda eso durmiendo en la noche, pero quizás no tengo que pedirle a nadie, quizás con dejar de tomar mis remedios bastaría, comenzaría a tener taquicardia y todo se terminaría sin que pase mucho tiempo. Tiempo, justamente de lo que siempre hablo en este lugar, de las voces del tiempo, esta vez la voz es la mía y el tiempo el pasado que vino con antiguos compañeros y que me trajeron nostalgias y tristezas por no poder estar viviendo tan felices como ellos esta vida que todos todavía tenemos, al fin de cuentas no somos tan viejos, recién estamos en la madurez, pero insisto, yo ya quiero partir.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Ayer fue su cumpleaños



Ayer fue su cumpleaños y más que nunca llegaron las voces del tiempo a mis oídos, a mi mente, a mi alma. Porque recordé otras épocas en que festejamos juntos su cumpleaños número dieciocho y estábamos juntos y ayer... ayer no, como muchos años anteriores, como viene sucediendo desde mucho tiempo atrás en que fuimos separados por la incomprensión de los adultos.
 Ayer fue su cumpleaños y yo no estuve con él, pero lo recordé todo el día y hoy que ya pasó lo sigo recordando, porque ahora quiero enterarme de cómo lo pasó, de si le hicieron fiesta o no, en fin, en el fondo creo que eso es un poco de masoqueo, pero es así, yo quiero enterarme, no debería mejor, porque me hace mal. Bueno, entonces por lo menos que me llame y me diga cómo está y seguimos nuestra vida de siempre como siempre, con nuestras llamadas y nuestros mensajes y algunas fotos, como si nada, como si no hubiese sido su cumpleaños, para no pensar que cumplió años y no pude estar con él ... nuevamente...
 Si yo hubiese estado con él le hubiese llevado el desayuno a la cama, lo habrá hecho su mujer?Hummm.... me da la impresión que no es de las personas que se le puedan ocurrir esos detalles... Subjetivo lo mío? y... sí... creo que tengo derecho no?


Melan.



martes, 23 de agosto de 2011

Los brotes de la parra y el perfume de las fresias





Quiero volver a escuchar las voces del tiempo, las del pasado, las que sonaban cantarinas en esta época del año cuando mirábamos con Noelia las ramas de la parra y le encontrábamos los primeros brotes apenas saliendo de sus capullitos, "¡mamita, mamita, comenzó a brotar la parra!", era el aviso pletórico de alegría de mi petichita cuando los descubría.
 O a veces las voces de alegría y presagios veraniegos y vacacionales surgían de un aroma, el de las fresias que yo al regreso de mi trabajo, compraba en ramitos que distribuía por toda la casa. Para ella, el perfume de las fresias era sinónimo de fin de curso, vacaciones, el mar, la playa y su amado San Bernardo...
 Qué feliz fui con esa vocecita que llenaba mi vida y que hoy ya no está en este mundo. Estuvo muy poco tiempo, sólo dieciseis años, pero dejó su huella imborrable de dulzura, ternura y amor en todos los que la conocieron y más aún quienes tuvieron la dicha de ser sus amigos. Amigos y amigas a quienes amaba casi tanto como a su familia.
 Noelia, hija mía, nunca podrè ni quiero olvidarte, sos parte mía que ya no está aquí, la otra... está aferrada a la mano de tu hermanita... Pero ya llegará el día en que estemos juntas nuevamente y mucho más allá en el tiempo seguramente estaremos otra vez las tres y para siempre, mis hijas amadas.

viernes, 19 de agosto de 2011

Extraño esa voz




Añoro tanto las voces del tiempo, ahora más que nunca, porque extraño específicamente una voz, la que me daba fuerzas para seguir, la que llenaba mi corazón de alegría, emoción e ilusiones, la que me remontaba al pasado, me daba vida en el presente y me hacía soñar con el futuro.
 No tengo más esa voz que conozco tanto, que amo desde mi lejana adolescencia y que fui conociendo sus distintos matices y pequeños cambios a lo largo del camino de la vida, ha dejado de estar en mi vida esa voz y de verdad la extraño...

domingo, 7 de agosto de 2011

Tiempo poema de Bernardo Ortiz de Montellano



Porque el tiempo se mide, no se cuenta,

su luz a la distancia sobrevive,

el aire pierde espacio en la tormenta

y en el suelo extraño se percibe.



Porque el tiempo, se goza, no se cuenta

la secreta aventura que se vive,

burlas del horror y sed nos alimenta

y en alta noche amor su mano escribe.



Cuando en los ojos de la infancia advierto

el color sin colores de la vida

que al agua de los años diluye,



busca mi sed el agua que no ha muerto,

que aquí en la soledad de su guarida

el alma se hace, el cuerpo se destruye.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Amo mi pasado

Me pongo a pensar en todo lo que me sucedió hoy y llego a la conclusión que este blog es la antítesis de lo que la gente quiere, piensa o siente en este tiempo actual.
 Decir voces del tiempo, creo que da la sensación de voces o recuerdos o signos que de alguna manera nos llegan del pasado... y hoy he podido comprobar que no sólo los jóvenes tienen al aquí y ahora como única manifestación de sus vidas, también los que tienen una larga historia de vida reniegan del pasado y quieren vivir solamente el presente, ese hoy tan endiosado que parece ser el único motivante de las vidas de las personas en la actualidad.
 Y yo contrariamente, sigo sosteniendo porque así lo creo fervientemente, que si yo pensara mi vida únicamente en funciòn de mi hoy, de mi aquí y ahora, sería terrible, porque sería igual que pensar en la vida de una ameba! Es que yo hoy... no tengo vida... Pero no hablo de vida orgánica, no tengo una vida social que me genere sensaciones, que me deje huellas, que me eleve la adrenalina y me haga sentir viva. Tampoco siento que tenga un futuro, con un presente como el expresado es un poco imposible que pueda tener siquiera un sueño para el futuro, no tengo posibilidades, estoy enferma y no sé cuánto más me queda de vida. Entonces, resumiendo, tengo mi pasado, mi pasado llena mi vida porque de él me nutro para seguir viva y pensar que alguna vez fuí una mujer, alguna vez fui una madre de unas nenas hermosas, que alguna vez tuve un trabajo, que alguna vez estudié una carrera universitaria, un día me recibí y luego por diez años ejercí mi profesión, en el pasado está la hija que ya partió al Cielo, en el pasado está el marido que me abandonó, en el pasado está la familia que perdí, el hermano que también partió demasiado joven, también el padre que amé con toda mi alma... en el pasado están los momentos más hermosos de mi vida, los momentos en que fui feliz... aunque hoy me de cuenta que sólo significaron algo para mí, que quien estuvo a mi lado, vivió lo que hoy tantos proponen, vivir el hoy, el aquí y ahora, todo lo demás no existe... Para mí eso no es así, amo mi pasado porque en él están los momentos más hermosos de mi vida, amo mi pasado porque hizo de mi lo que hoy soy, amo mi pasado porque es mi historia de vida y amo mi pasado porque ya no tengo presente ni futuro.

jueves, 21 de julio de 2011

Voz y ayuda trascendentes


A veces las voces del tiempo nos llegan de los seres que más hemos amado en esta vida y que ahora ya están disfrutando de la vida eterna junto a Jesús, como la de mi nena de dieciseis años que en el año 1994 partió de este mundo después de una leucemia que en cuarenta y dos días me la quitó de las manos como arena seca.
 Pero antes de ayer recibí un llamado telefónico de una prima que no veo hace un tiempo y con la cual tampoco hablamos muy seguido, no por ningún problema, simplemente por esas cosas de la vida. Justamente en esos momentos yo estaba tratando de luchar denodadamente para que no se me instale una bronquitis que quería hacerlo a toda costa pero que yo lucho siempre para que no lo haga porque sino termino siempre internada en terapia intensiva.
 Además hace unos días había dejado mi antidepresivo y no me estaba cuidando mucho con mi salud.
 Bien, mi prima me llamó para decirme que había soñado con mi hija, que nunca le pasó y que en el sueño la veía vestida de blanco y pidiédole que por favor me dijera a mí, que me cuide y que me cure. Textuales palabras: "Tía Nelly por favor decile a mi mami que se cuide, que se cure..." Era lo que más recordaba del sueño. Como es de esperar me dejó muy shockeada la llamada y le agradecí con el alma a mi hija que se preocupara por mí, mirando una fotito de ella que tengo muy cerca en mi escritorio.
 Cuando llegó mi otra hija se lo quise contar pero se enojó, me dijo que ella está cansada de pedirmelo y que yo no le hago caso y que viene alguien a decirme que soñó y lo voy a hacer. Después reconoció su error y me pidió disculpas.
 Esa noche y el día de ayer entero lo pasé muy mal, no tanto físicamente, porque con tanto antibiótico que tomo me estoy curando, pero anímicamente a medida que iba pasando el día me sentía peor. Mi hija llegó de trabajar y me fui a dormir la siesta. Creí que despertaría mejor, pero la sensación de angustia iba in crescendo y llegó un momento en que me puse a llorar por sentirme tan mal, por el miedo a caer otra vez internada, por lo sola que estaba, por la imposibilidad de salir que mi depresión me provoca y porque al no cuidarme no estoy bien físicamene, sobre todo del corazón.
 Entonces en un momento decidí recurrir a Jesús directamente, le dije que yo quiero seguir viviendo porque mi hija más chica me necesita, que quiero estar también con la mayor pero sé que no se pueden ambas cosas, que quiero estar con las dos juntas y sé que eso es imposible, le pedí llorando que me ayudara, que
me tome de la mano y me lleve por el camino correcto, por el que debo caminar para estar mejor.
 Luego de eso y siendo las once de la noche, tomé los remedios de la noche y me acosté a dormir. A la madrugada recuerdo haber tenido un poco de tos y haberme asustado un poco pero enseguida tomé el antibiótico que me hace bien y seguí durmiendo.
 Fue tal mi cambio desde ese momento... dormí plácidamente, tanto que yo me desperté antes que sonara el despertador a las seis y me levanté en cuanto lo hizo. Desde el mismo momento en que me levanté me sentí bien, tuve buen humor y ánimo para hacerle el desayuno a mi hija.
 Cuando se fue, volví a acostarme como siempre, pero como no tenía sueño decidí venir a la compu y lo primero que me salió fue un agradecimiento enorme a Jesús por llevarme de su mano que lo dejé plasmado en otro blog y ahora en éste que quise contar todo lo bueno que me ocurrió después de que me llegó la voz de mi hija a través del tiempo y del espacio, desde el Cielo, desde el más allá, desde lo trascendente, desde donde vive ahora junto a Dios Padre, Jesús y María y desde donde siempre tengo que buscar la ayuda porque sin duda alguna... con Jesús, está el Camino, la Verdad y la Vida...

martes, 19 de julio de 2011

El rastro de Guadalupe Grande




Somos materia de extrañeza

quién nos lo iba a decir nosotros

que hemos sufrido tanto

Pero nuestra memoria no arde

y ya no sabemos morir



Memoria de la vida,

memoria de los días y la vida,

cuchillo que abre el mundo

esparciendo unas vísceras que no consigo descifrar.



Memoria de las tardes y la luz,

alumbras la mirada

eres el vigía implacable,

la brújula severa, el testigo carcelario

que anuda el tiempo en su mazmorra.



Qué buscas, memoria, qué andas buscando.

Me sigues como un perro hambriento

y tiendes a mis pies tu mirada lastimera;

husmeas, perniciosa, en el camino

el rastro de los días que fueron,

que ya no son y que jamás serán.



Te arropan los andrajos de la dicha

y la desolación te ha vuelto precavida;

memoria de la vida, memoria de los días y la vida.
 
 
 
 
La imagen pertenece a la obra Persistencia de la Memoria de Salvador Dalí

domingo, 17 de julio de 2011

La música, una de las más intensas voces del tiempo...





La música es una de las mejores voces del tiempo, ella (juntamente con los perfumes), literalmente nos retrotraen al pasado, al momento exacto en que escuchamos esa melodía y lo que es más hermoso, revivimos el momento en que estábamos escuchando esa música.
 A veces ese momento fue hermoso y nos fascina volver a escuchar la música porque con ella podemos volver al pasado y vivir los dulces momentos en que la canción en cuestión sonaba cuando nos sucedía.
 Otras en cambio, esos sonidos nos producen el mismo impacto, pero en este caso de tristeza, nos recuerdan a algún ser amado que estaba presente cuando en el pasado la canción sonaba y hoy ya no está. En estos casos, yo particularmente y con un ser específicamente, mi hija, debo apagar la melodía inmediatamente para no irrumpir en llanto.
 Así de fuerte es la relación que existe entre la música, nuestros recuerdos y el paso del tiempo, actúa como una verdadera máquina del tiempo, que puede llevarnos a momentos inolvidablemente gloriosos o igualmente dolorosos.
 De una u otra manera, la música es una de las más efectivas y evocadoras  voces del tiempo.


Tanto el Nano Serrat como Iva Zanicchi me transportan a mí a lo mejor de mi vida, mi adolescencia, están en el grupo de las más hermosas voces del tiempo de mi historia. Melan.

lunes, 11 de julio de 2011

Las huellas del tiempo

El tiempo, ese que pasa y deja huellas, y cuando las deja en la mente del ser humano es terrible. Los ancianos saben mucho de eso, lo viven cotidianamente, lo sufren, y mucho.
 Personas que uno conoció inteligentes, rápidas, memoriosas, sagaces, capaces de muchas cosas por sí mismas, hoy resulta que no pueden entender la más mínima explicación y si esa persona es uno de nuestros seres más queridos entonces uno aborrece el tiempo transcurrido que provocó semejante daño.
 Porque es el cuerpo humano, sí, la mente humana, pero ella se deteriora por el mero transcurso del tiempo, como lo hacen la piel, el cabello y todos los órganos del cuerpo.
 Algunos tienen más suerte y pueden mantener por lo menos la mente no tan dañada más tiempo, otros en cambio, sufren al notar su propio deterioro y eso también lo sufrimos quienes los amamos.
 A veces pienso que la ciencia debería tratar más en aumentar la calidad de vida de las personas que su extensión. Esto último parece ser su prioridad, pero de ese modo nos dejan a la voluntad del tiempo que hace estragos en la mayoría de los seres humanos de este planeta.
 Personalmente me importaría vivir menos pero con mayor salud y no tantos años pero sufriendo mi propia degradación, perdiendo las habilidades y cualidades que pude haber tenido a lo largo de mi infancia y juventud.

viernes, 8 de julio de 2011

Subjetividad del Tiempo - Julio Cortázar



Ayer estuve todo el día impregnada de la obra y la voz de Julio Cortázar, el notable escritor argentino ya fallecido. Tuve deseos de volver a leer Rayuela y la bajé de internet llegando a leer varios capítulos a lo largo del día.
 Tanto influyeron en mi nuevamente las palabras de Oliverio, la Maga y su hijo Rocamadour que a cada rato iba a youtube y buscaba un video, que por suerte hay muchos, con cuentos o poemas grabados por el mismo Cortázar.
 Fue mucha la emoción vivida al oir sus palabras retenidas en una cinta o disco pero que fue exclamada en el pasado, que me puse a pensar en esto del pasado, presente y futuro de las personas y la vida y lo acompañé en sus disquisiciones sobre este tema que declama en el video Subjetividad del tiempo y donde hasta parece mágico poder verlo mirando esos afiches y hablando de esa manera tan particular suya y al mismo tiempo saber que en el presente no está, está muerto, sin embargo sigue vivo en esa huella que dejó en un presente que hoy es pasado y que él sabía sería visto en el futuro que es hoy y ya no lo es.
 Es tan subjetivo y tan relativo esto del tiempo que más lo analizo, más sigo sosteniendo mi propia teoría de que la única existencia, contrariamente a lo que la mayoría piensa... es el pasado... Sí, ese pasado que nos llega a través de libros, videos, fotografías películas, grabaciones y todo lo que la tecnología creó y siga creando para que uno pueda tener la dicha y el placer de ver y escuchar a los que ya se fueron.
 No sé dónde está ahora Julio Cortázar, quizás en el Cielo junto a mi hija, pero para mí está en toda su magnífica obra, esa obra que me hace tenerlo presente y al mismo tiempo se transforme instantáneamente en el pasado también de mi vida, de alguna manera pasa a formar parte de mi propia historia y por eso todo esto de la relatividad del tiempo me asombra y me fascina.
 Anteriormente ya subí en este blog al video nombrado, Subjetividad del tiempo, pero creo que amerita hacerlo nuevamente, es bueno que vuelva al presente por un instante, justamente ese en que lo estás mirando y escuchando... antes de que vuelva a convertirse en pasado y si no lo habías visto... pase a formar parte también... de tu propia historia.

jueves, 7 de julio de 2011

Con el tiempo - Autor anónimo



Después de un tiempo uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar el alma, que el amor no significa recostarse y una relación no significa seguridad...




Y uno empieza a aprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas; y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.




Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes..., y los futuros tienen una forma de caerse a la mitad.




Y después de un tiempo uno aprende que si, es demasiado hasta el calor del sol quema, que hay que plantar su propio jardín y decorar su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.




Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno vale, y uno aprende y aprende...




Y con cada adiós uno aprende.




Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.




Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.




Con el tiempo te das cuenta de que si estás aliado de esa persona sólo por compañía a tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.




Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.




Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados y que el que no lucha por ellos, tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.




Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste durante toda la vida.




Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.




Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.




Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.




Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.




Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.




Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.




Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.




Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba ya no tiene ningún sentido.




Pero desafortunadamente... sólo con el tiempo...



Autor Anónimo.

La imagen  pertenece al artista plástico Salvador Dalí y la obra se denomina "Explosión del reloj"-

lunes, 13 de junio de 2011

Una voz que viene del pasado


Hoy me pasó algo que me sorprendió y me hizo sentir una enorme nostalgia y que cuanto más lo recordaba más sentía que este es lugar adecuado donde contarlo.
 Resulta que hoy fui a pagar la factura del teléfono y como es mi costumbre al llegar a mi casa llamé a la empresa que me provee el servicio a fin de informar el pago.
 Me atiende un muchacho con muy buenos modales que me tomó los datos y que luego comenzó a hacerme un ofrecimiento de un servicio nuevo que yo no tengo en mi línea, a medida que hablaba era como si yo más me transportara en el tiempo hacia atrás, hacia muchos años atrás, cuando yo tenía veinte años, era soltera y estaba de novia con un chico llamado Mario.
 El tema es que este chico que en esa época tenía veintitrés, era correntino, de Corrientes, una provincia que se encuentra al norte de Argentina, mi país.
 Él había venido medio refugiado a Buenos Aires a tratar de continuar sus estudios de medicina porque allá no podía realizarlos ya que militaba en un partido político y había comenzado la persecución que luego enlutó a nuestro país con treinta mil desaparecidos.
 Lo cierto es que Mario como era de aquella provincia tenía un acento muy particular propio de su provincia que unido al sonido de su propia voz yo tengo grabado en mi memoria a pesar de haber pasado treinta años porque fue una persona muy importante en mi vida.
 Volviendo al presente, tengo que decir que al escucharlo al chico de la empresa telefónica sentí como si Mario me estuviera hablando con veintitrés años todavía y desde aquel pasado de alegría y militancia que vivimos juntos. La voz del chico de la empresa telefónica... era idéntica a la de Mario... Un frío general me corría por todo el cuerpo mientras que mi corazón latía fuertemente ante el sonido de esa voz que me era imposible no identificar con aquel rostro delgado, de ojos verdes, labios finos, cabello rubio y largo y barba. Tanta fue mi emoción que no pude abstenerme de preguntarle al joven si él no pertenecía a alguna provincia argentina me dijo que vivía en Córdoba pero que era de Corrientes. Estaba todo claro este muchacho tendría la edad de Mario en aquel momento y no había perdido su acento correntino igual al de Mario, pero el sonido de su voz también igual me dejó pensando mucho... tanto que todavía me encuentro shockeada por esta voz venida del  pasado que reavivó el recuerdo de un amor perdido justamente... entre las voces del tiempo...

Nota. La imagen es la del artista folklórico Chango Spasiuk cuando era muy joven, la utilizo porque es muy parecido al que fuera mi novio allá por los setenta. Ojalá leyeras este blog Mario si es que estás en algún lado todavía y verías que no te olvidé.

viernes, 3 de junio de 2011

Encuentro con el pasado



Hoy es un día en que me están llegando voces de tiempos pasados, o mejor dicho, aún no son voces, son palabras escritas, pero espero que muy pronto, en días apenas sea realmente una voz que llega del pasado bastante remoto en la historia de mi vida.
 Me conecté con un amigo de mi hermano fallecido hace mucho por un tema de salud familiar y hasta ahora me encontré con su esposa, pero sinceramente tengo muchos deseos de verlo a él personalmente, no por su fama internacional actual, sino por la entrañable amistad que tuvo con mi hermano querido, su compañerismo, su bondad y su amistad sincera con él que le hizo pasar mucho mejor las últimas horas de su vida. Si Dios quiere eso ocurrirá la semana próxima.
 Sé que sentiré emoción al verme y él seguramente en verme a mí porque conozco del sentimiento que lo unía a Pachi, mi amado hermanito, y sé también que cuando nos veamos será como tirar en el cesto de la basura, las hojas de más de treinta calendarios en unos minutos y será fuerte. El tiempo es cruel con los cuerpos, con lo físico de los seres humanos, a veces también con el alma y a veces el tiempo es la única cura, la única medicina para los dolores del espíritu humano.
 Las voces del tiempo... algunas veces vuelven de esta manera... otras en canciones... a veces vienen transformadas en aromas ... o sino son solamente recuerdos... benditos sean los recuerdos que nos traen vívidamente las voces amadas del tiempo, que Dios no me saque nunca los recuerdos porque sería una muerte en vida.