lunes, 13 de junio de 2011

Una voz que viene del pasado


Hoy me pasó algo que me sorprendió y me hizo sentir una enorme nostalgia y que cuanto más lo recordaba más sentía que este es lugar adecuado donde contarlo.
 Resulta que hoy fui a pagar la factura del teléfono y como es mi costumbre al llegar a mi casa llamé a la empresa que me provee el servicio a fin de informar el pago.
 Me atiende un muchacho con muy buenos modales que me tomó los datos y que luego comenzó a hacerme un ofrecimiento de un servicio nuevo que yo no tengo en mi línea, a medida que hablaba era como si yo más me transportara en el tiempo hacia atrás, hacia muchos años atrás, cuando yo tenía veinte años, era soltera y estaba de novia con un chico llamado Mario.
 El tema es que este chico que en esa época tenía veintitrés, era correntino, de Corrientes, una provincia que se encuentra al norte de Argentina, mi país.
 Él había venido medio refugiado a Buenos Aires a tratar de continuar sus estudios de medicina porque allá no podía realizarlos ya que militaba en un partido político y había comenzado la persecución que luego enlutó a nuestro país con treinta mil desaparecidos.
 Lo cierto es que Mario como era de aquella provincia tenía un acento muy particular propio de su provincia que unido al sonido de su propia voz yo tengo grabado en mi memoria a pesar de haber pasado treinta años porque fue una persona muy importante en mi vida.
 Volviendo al presente, tengo que decir que al escucharlo al chico de la empresa telefónica sentí como si Mario me estuviera hablando con veintitrés años todavía y desde aquel pasado de alegría y militancia que vivimos juntos. La voz del chico de la empresa telefónica... era idéntica a la de Mario... Un frío general me corría por todo el cuerpo mientras que mi corazón latía fuertemente ante el sonido de esa voz que me era imposible no identificar con aquel rostro delgado, de ojos verdes, labios finos, cabello rubio y largo y barba. Tanta fue mi emoción que no pude abstenerme de preguntarle al joven si él no pertenecía a alguna provincia argentina me dijo que vivía en Córdoba pero que era de Corrientes. Estaba todo claro este muchacho tendría la edad de Mario en aquel momento y no había perdido su acento correntino igual al de Mario, pero el sonido de su voz también igual me dejó pensando mucho... tanto que todavía me encuentro shockeada por esta voz venida del  pasado que reavivó el recuerdo de un amor perdido justamente... entre las voces del tiempo...

Nota. La imagen es la del artista folklórico Chango Spasiuk cuando era muy joven, la utilizo porque es muy parecido al que fuera mi novio allá por los setenta. Ojalá leyeras este blog Mario si es que estás en algún lado todavía y verías que no te olvidé.

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