lunes, 13 de diciembre de 2010

El tiempo ... ese enemigo ...


El tiempo, otra vez hiriéndome, otra vez agrediéndome, otra vez maltratándome, el tiempo ese indomable dictador de nuestras vidas, que todo lo transforma en viejo, en antiguo, en inútil, que todo lo resquebraja, que quita los colores y que nos transforma lo bello que hayamos tenido en una caricatura grotesca de lo que fuimos.
 No puedo, es inútil, es superior a mí, no puedo soportar el inexorable paso del tiempo, no puedo dejar de pensar que todo lo bello, todo lo feliz y bondadoso estuvo sólo en el pasado. Nada, nada de lo que hoy existe para mí tiene el sesgo siquiera de la belleza de la juventud.
 El tiempo ladrón,  que nos roba las ilusiones, los sueños, el brillo en la mirada, el amor...
 El tiempo quitándonos lo más valioso, que no contemplamos en la juventud y de la que estamos llenos en ella... la salud... el tiempo se encarga de que nos demos cuenta cuando ha pasado lo suficiente como para que todo nuestro cuerpo envejecido pida a gritos la muerte total, antes que esta muerte prematura y lenta de ver cómo desaparecen los pétalos de rosa de nuestro rostro y las mariposas de nuestra alma.
 El tiempo ese maldito tirano que nos quita permanentemente todo lo bello y bueno que tuvimos y sólo nos deja imágenes apenas de los que estuvieron a nuestro lado y recuerdos, solamente recuerdos que guardamos en nuestra memoria como tesoros. Es lo único que el tiempo nos deja llevar, los recuerdos, adonde vayamos al partir... sólo nos llevamos los recuerdos... gracias a Dios por quienes puedan llevarse los recuerdos al morir.

 Ojalá fuese cierto lo que dice la imagen ...

miércoles, 1 de diciembre de 2010

TEORÍA DE LA RELATIVIDAD - ALBERT EINSTEIN


Einstein



La historia de Albert Einstein (1879-1955), científico, filósofo, y conciencia de nuestro tiempo, con todo su impacto e influencia, estaría mejor dentro de las estanterías de una biblioteca que en una única página. Fue probablemente el físico más grande de todos los tiempos capaz de orientar sus teorías hacia terrenos más allá de lo puramente científico. Einstein es el padre de la ciencia moderna, el único que se atrevió a contradecir algúnas ideas que Isaac Newton postuló y que hasta ese momento eran intocables.


Albert Einstein fue el padre de la teoría especial de la relatividad, conocida en todo el mundo, que presentó una nueva manera de concebir el espacio, el tiempo y el universo. A ella pertenece la célebre ecuación E = mc2 que relaciona masa y energía y en la que E es energía; m es masa; y c, la velocidad de la luz al cuadrado en el vacío. En su posterior teoría general de la relatividad, Einstein sostenía que la gravedad es una consecuencia de la curvatura del espacio-tiempo causada por la masa de los objetos, lo que explica, por ejemplo, que la masa del Sol curve el espacio por el que se desplaza Mercurio modificando así su órbita.




Teoría especial de la relatividad.






-Albert Einstein publicó en 1905 la Teoría especial de la relatividad, que sostiene que lo único constante en el universo es la velocidad de la luz en el vacío y todo lo demás (velocidad, longitud, masa y paso del tiempo) varía según el marco referencial del observador. La teoría resolvió muchos de los problemas que habían preocupado a los científicos hasta entonces. La famosa ecuación resultante de la teoría E = mc2 establece que la energía (E) es igual a la masa (m) por la velocidad de la luz (c) al cuadrado.


-Masa y energía


Einstein estableció la ecuación E = mc2 (donde E es energía; m, masa; y c, la velocidad constante de la luz) para explicar que masa y energía son equivalentes. Hoy se sabe que masa y energía son formas distintas de una misma cosa que recibe el nombre de masa-energía. Si la energía de un objeto disminuye una cantidad E, su masa también se reduce una cantidad igual a E/c2. Pero la masa-energía no desaparece, sino que se libera en forma de la llamada energía radiante.


-Espacio-tiempo


Doscientos años antes de que Albert Einstein formulara sus teorías sobre la relatividad, el matemático inglés Isaac Newton sugirió que el espacio y el tiempo eran absolutos (fijos) y que el primero estaba totalmente separado del segundo. Según la teoría de la relatividad, sin embargo, el tiempo y las tres dimensiones del espacio (longitud, altura y profundidad) constituyen un marco de cuatro dimensiones que recibe el nombre de continuum espacio-temporal.


-Longitud relativa


El físico irlandés George Fitzgerald sugirió que la materia se contrae en la dirección de su movimiento. Por ejemplo, desde el punto de vista de un observador estático un cohete que viajara casi a la velocidad de la luz parecería más corto que si estuviera estático, aunque los ocupantes no notarían diferencia. Einstein demostró que cualquier objeto que viajara a la velocidad de la luz se encogería hasta una longitud cero.


-Tiempo relativo


La teoría especial de la relatividad sostiene que el tiempo no es absoluto (fijo). Según Einstein, el tiempo de un objeto visto por un observador externo pasa más lentamente a medida que aumenta su movimiento lineal, lo que se ha demostrado con relojes atómicos sincronizados: mientras uno permanece en la Tierra, el otro es sometido a un viaje muy rápido (por ejemplo, en un reactor); al compararlos, el estacionario está algo más avanzado que el móvil. Einstein puso de ejemplo la famosa paradoja de los gemelos, en la que se explica que un hombre viaja al espacio casi a la velocidad de la luz dejando en la tierra a su hermano gemelo. Al volver en la tierra han pasado 50 años pero para el viajero solo han pasado unos 20.






Teoría de la Relatividad General.






Albert Einstein (1879-1955) formuló su teoría general de la relatividad. Einstein demostró que el espacio es finito pero ilimitado, como si se tratara de un universo bidimensional que tuviera la forma de la superficie de una esfera: sería finito, pero no tendría límites. Ese universo finito pero ilimitado descrito por Einstein era, en principio, estático aunque de hecho podía ser objeto de un movimiento de expansión o contracción. Esta teoría explicaba tambien que los efectos de la gravedad y la aceleración son indistinguibles y por lo tanto equivalentes. También explicaba que las fuerzas gravitatorias están vinculadas a la curvatura del espacio-tiempo. Mediante un modelo matemático, Einstein demostró que cualquier objeto flexiona el espacio-tiempo que lo rodea. Si tiene una masa relativamente grande, como una estrella, la curvatura que produce puede cambiar la trayectoria de todo lo que pase cerca, incluso de la luz.






Todo esto significa que todo objeto con masa produce o genera gravedad hacia los objetos que le rodean, generalmente cuanto más grande es la masa, más gravedad produce. Este hecho se rompe ante la presencia de un agujero negro o ante una estrella de neutrones cuyas masas son muy pequeñas sin embargo la fuerza de la gravedad es enorme.






La teoría general de la relatividad sostiene que las fuerzas gravitatorias son consecuencia de la curvatura del espacio-tiempo. Al pasar cerca de un objeto masivo, la luz describe una trayectoria curva al seguir la curvatura del espacio-tiempo causada por la masa del objeto. Los agujeros negros tienen una concentración de masa tal que la curvatura del espacio-tiempo a su alrededor es tan pronunciada que ni la luz puede escapar de ellos.



Fuente Astro Net

martes, 16 de noviembre de 2010

Y llegaron a viejos...


El tiempo ese factor tan relativo según lo explicó Einstein, pero tan cierto, tan real, tan concreto en nuestras vidas. Intocable, inmaterial, pero siempre corriendo en nuestras vidas, en constante movimiento inalterable, queremos, vaya si queremos! muchas veces detenerlo, que se quede allí, petrificado, inamovible, siempre en presente para ese momento de nuestra existencia que adoramos. Pero no, se empecina en continuar impasiblemente su andar y con ello, atrapa nuestros sueños, nuestros proyectos, nuestras quimeras y en su parsimonioso a veces, apuradísmo otras movimiento, a algunos los concreta y a otros los deja en el camino.
 El tiempo, el que no hay que perder, el que no hay que dejar pasar sin haberlo vivido, si es posible intensamente, el que nos obliga a veces a atesorar momentos imborrables porque sabemos que él seguirá su camino imperturbable y jamás se detendrá y dejará huellas tras su paso, a veces los mejores recuerdos de nuestra vida, pero sólo recuerdos, nada más.
 Lo peor del tiempo es eso, su eterno caminar dejando huellas, modificándolo todo y casi siempre, para al final... perderlo todo. Nuestro cuerpo es un claro ejemplo de ese fastidioso don del tiempo, cómo resquebraja, cómo deteriora, cómo envejece, cómo todo lo transforma para afearlo, para borrar las antiguas bellezas y transformarlas en muecas, el tiempo ese eterno traidor que nos regala flores y nos las quita luego reemplazándolas por frutos tan maduros que se deshacen al tocar, pútridos, pestilentes y como tales, rechazados, alienados, alejados del mundo y de la gente, porque la gente del mundo es joven, porque lo que nos muestran los medios de comunicación social es que la gente que puebla el mundo es toda joven, casi ni siquiera pareciera haber niños, sólo jóvenes... que un día ... cuando el tiempo pase, en su continuo y eterno correr también se llevará a esa juventud, que aún no lo sabe, que aún no lo imagina, que aún no lo piensa y casi no lo cree, que el tiempo... pasó... y se volvieron... viejos....

La obra pictórica pertenece a Salvador Dalí y se llama Persistencia de la memoria.

domingo, 6 de junio de 2010

Voces del tiempo que llegan en imágenes


Están llegando muy seguido las voces del tiempo y lo que es mejor aún llegan con imágenes.

Estoy manteniendo contacto vía mail y teléfono con alguien que conocí hace mucho tiempo y ayer me envió fotografías, de aquellas, las de antes, las que se hacían en papel y uno las guardaba en álbums y las miraba cuando quería, no sólo si internet está conectado (porque lo que es mi servidor me deja colgada millones de veces).

Cuando me levanté conecté la compu y fui como siempre primero a mi correo, qué linda sorpresa recibí, me encontré allí soplando las velitas de mi cumpleaños número dieciseis y otra en la que estábamos todo el grupo de un bullicioso cuarto año de la secundaria que jamás olvidaré.

Fue un hermoso despertar, con una voz en formato de imagen que venía del confín de mis tiempos, de mis primeros años, de cuando todos eran sueños y de cuando aún era feliz.

martes, 13 de abril de 2010

Yo vuelvo porque vuelven las voces del tiempo


Y al fin sigo, no sé por qué, creo que porque hoy fue un día distinto, con un dulce despertar y eso hizo que sintiera que todavía hay esperanzas.


A lo mejor hoy, la lluvia, me trajo voces del tiempo que creía perdidas y por eso decidí seguir. Y por qué no hacerlo me digo? Quién me lo impide? Si me hace bien, si me gusta, si me entretiene y me atrapa y a veces hasta me divierte y me hace feliz, no importa lo demás, aquí no importa nada más que lo que yo desea y sienta y en ese contexto voy a decir en cada palabra todo mi sentir.


Las voces del tiempo a veces se alejan y parece que desaparecen, pero a veces... vuelven con el ímpetu de los primeros años y renuevan todo mi entorno y entonces... suceden cosas tan simples como querer seguir viviendo.